viernes, 10 de abril de 2015

"La lactancia es para flojas"


Esa fue la frase que la mamá de Edith Nava, le decía cuando intentaba amamantar a su hija, ya que en su familia nadie había amamantado, ella fue la primera.




Con mi primera hija no agunte darle pecho ni un mes, y por el dolor e ignorancia le deje de dar y preferí lavar mamilas y alimentarla con fórmula, pero sufrió mucho de reflujo, cólico y estreñimiento y ha sido muy enfermiza, de cierto modo me siento culpable de no haberle dado más tiempo.


Esta vez con todo lo de la certificación de health coach, leí mucho sobre la lactancia y sus beneficios, así que me prometí que esta era una segunda oportunidad para hacer las cosas diferentes,  a mi hijo a toda costa le daría leche materna.


Durante el embarazo leí todo sobre la lactancia, la frase de "dar pecho no debe doler" aparecía en todas las páginas de internet, así que leí  y releí todos los consejos para estar lista a la hora en que naciera mi bebé.


Nació mi bebé y se lo llevaron a cuneros porqué no regulaba su temperatura, sus manitas estaban frías y lo primero que comió fue fórmula, nada estaba saliendo como yo lo había planeado, a pesar de que yo había solicitado darle pecho exclusivamente, trate de relajarme, todo fuera para que me dieran a mi bebé sano y salvo.


Gracias al colectivo mamá raiz que me apoyo toda esa noche vía celular, contestando todas mis dudas y animándome para que le diera pecho al día siguiente.


Cuando me lo entregaron, me lo pegue y no sentí ningún dolor, yuhuuuu me sentía realizada, supuse que todo lo que había aprendido estaba resultando pero una semana después...


El dolor era insoportable, creo lloré todos los días, darle de comer al bebé cada hora y media era un martirio, mis pezones  tenían grietas y me sangraban.


Así que fui desesperada con Edith que es consultora de lactancia en Baby natal y además un ángel por ayudarme y quitarme el dolor.


Ella me explico como se produce la leche, reviso mis pechos para asegurarse de que no hubiera ninguna infección, que pudiera ser la causante del dolor, checo la boca de mi bebé para revisar que no tuviera frenillo y me enseño como engancharlo a mi pecho de diferentes maneras para poder alimentarlo correctamente, a partir de ese momento por arte de magia el dolor fue mínimo.


Edith me recomendó ponerme lanolina pura para ayudar a mis pezones a recuperarse y funcionó muy bien.


Salí de ahí feliz, a pesar de que yo había leído muchas cosas, ir con una experta marco la diferencia.


Si estas en el mismo caso que yo, pide ayuda, y no te quedes callada, dar pecho no debe ser traumático, imagínate, estas alimentando a tu bebé y al mismo tiempo sufriendo, no se vale.


Baby natal, el colectivo mamá raíz y lechita corazón son tres lugares en Xalapa donde dan cursos y te pueden asesorar, para tener una lactancia exitosa.

La siguiente semana te platico como me fue con todo esto en el primer mes.

¿Conoces algún otro lugar en Veracruz? déjalo en los comentarios y comparte con otras mamás y apoyemos a todas las que quieren lactar!!

1 comentario:

  1. Que maravilla!! Padeci tanto dolor en la lactancia de mi bebé que tuve que darle fórmula. Tomaré muy encuenta lo de la consultora y las asociaciones de verdad en ese momento necesitaba de expertas en el tema. Gracias por el artículo!!

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