sábado, 7 de febrero de 2015

Ésto no me falla para hacer comer a mi hija

La semana pasada asistí a un curso en Baby Natal en Xalapa sobre cómo ayudar a tu hijo a comer mejor con disciplina positiva.



La health coach Liz Cortés y Karla Viera nos compartieron varios tips para poner en práctica.

Liz comentaba que la conducta de los niños se ve influenciada por los alimentos que consumen, ya que se vuelven parte de su organismo, de nuestras células y neurotransmisores, “somos lo que comemos” al final de cuentas.

Con mi hija desde que comencé a estudiar para health coach implementé varios cambios y la verdad es que ella come más sano que yo cuando era niña, pero todavía nos falta camino por recorrer.

Entre las cosas que cambiamos en casa:

Eliminamos los juguitos con azúcar y colorantes artificiales, leches endulzadas, nutella, cereales endulzados y leche ultrapasteurizada. 

Agregamos agua en ayunas, barritas de amaranto con chocolate, frijoles, lentejas, pimientos, leche bronca y yogurth (checa mis recomendaciones de marcas).

Me falta agregarle jugos verdes a su dieta pero poco a poco.

Mi hija no me odia, o al menos eso creo jajaja y no fue de la noche a la mañana que hicimos esos cambios.

Comparte la información

Primero que nada le explique, porque ya no íbamos a comprar jugos, leches y cereales procesados, de una manera que me entendiera, no subestimes a los niños, no por tener 6 años no te van a a entender.

Le dije que no los compraríamos porque no eran saludables y provocan que su cuerpo se enferme, y por lo tanto hay que medicarla, después de eso ya no se le antojan.

El exceso de azúcar afecta a nuestro sistema inmunológico y ella ha padecido desde bebé de las vías respiratorias, entonces qué necesidad tengo de estar comprando medicamentos y verla enferma cada invierno y aunque sí se sigue enfermando, este año disminuyeron el número de veces que se enfermó.

Los productos procesados están llenos de colorantes y conservadores artificiales que mi hija no necesita en su organismo y que pueden provocar alergias, cambios de humor o alteraciones en su conducta, o incluso hiperactividad, ¿ahora entiendes porque tu hijo se comporta de esa manera? Tal vez no es un niño inquieto, sino que también está sobre estimulado con los alimentos que le das.

Ponle cerca las alternativas sanas

La fruta y las barritas de amaranto están siempre al alcance de mi hija, de modo que si quiere comer algo, tenga lo más saludable a la vista, es más fácil que se le antoje algo que ve a algo que ni siquiera hay en mi casa.

Aprende a preparar alternativas sanas

No es cuestión de eliminar y no volver a comer, hay miles de recetas en internet y ni siquiera son tan difíciles de hacer,  tampoco hay que ser una super buena chef para hacer unos chocolates, galletas, panques o brownies saludables, quizá a la primera no salgan bien pero sigue intentando y verás que mejoras.

Aquí te comparto otras recetas sanas con verduras para niños.

Intenta que pruebe cosas nuevas

Hubo unos días que mi hija sólo quería cenar quesadillas y se comía hasta 3, un día, antes de llevarle la quesadilla, le llevé un plato grande de tomate picado con limón y le dije que tendría que acabárselo y después le daría la quesadilla, se lo acabo y me pidió la quesadilla, pero bueno al menos ya no fueron tres quesadillas, eventualmente ella empezó a pedirme tomate con limón para cenar y ya no tantas quesadillas.

Siempre que va a comer alguno de sus alimentos favoritos, al menos intento darle uno nuevo, si no le gusta ni modo, ya habrá otra ocasión para intentar.

Prepárate tú de comer

Esta aplica para niños más grandes, lo leí en un artículo de Mark Bittman, si tu hijo no quiere comer lo mismo que tú preparaste entonces dile que puede prepararse lo que desee, si tienen la suficiente hambre, se hará algo, después de varios días de sándwiches o quesadillas seguro se chocan y comerán lo que tú preparaste.

Cuéntale una historia

En esto debes conocer muy bien a tu hijo, mi hija es super vanidosa, se ve al espejo muchas veces, se peina y se arregla, no se a quien salió…, el chiste es que mi esposo le contó una historia verdadera de un muchacho Húngaro que conoció, él muchacho tenía unos hermosos ojos azules, y le dijo que para tenerlos así comía siempre pimientos crudos, entonces mi hija pidió un día pimientos, y ahora le encantan, crudos o horneados pero se los acaba sin quejas.

Qué tal si le dices que la pony Pinkypie come rábanos y así es como se pone rosa o si tienes un hijo puede que quiera ser fuerte, olvídate de Popeye y mejor dile que los Transfromers toman un licuado con espinacas o que Hulk se toma todos los días un jugo verde en las mañanas.

Checa esta otra historia que el chef PeteEvans le contó a sus hijas, un día que salieron de una fiesta con una bolsa de dulces, ellas le preguntaron a su papá si podrían comer un dulce, a lo que él les preguntó ¿si tuvieran un conejito y supieran que comiendo hojas, zanahorias y tomando agua tendrá una vida larga sin enfermedades, lo alimentarían con hojas, zanahorias y agua?, las niñas contestaron que sí. Después el papá les pregunto ¿le darían una paleta o un dulce al conejito, sólo por que los demás conejitos también las están comiendo aun sabiendo que el conejito podría sufrir dolor o alguna enfermedad?, las niñas contestaron que no. El papá les dijo que ellas eran sus conejitos y que él haría todo lo posible por darles alimentos que las mantuvieran saludables y con una vida libre de enfermedades, ellas lo entendieron.

Querer Leer es poder

Para que tu hijo coma mejor se necesita que tú comas mejor, así que pon el ejemplo, infórmate, busca técnicas, nuevas recetas y cursos, te comparto este curso que es gratis sobre nutrición y cocina para niños, desarrollado por la Universidad de Stanford.

¿Te sabes otro tip?, compártelo en los comentarios y no te olvides de compartir este artículo con otros papis preocupados por la alimentación de sus hijos.


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