domingo, 25 de mayo de 2014

Cómo deje de sentir hambre y me volví más feliz


Muchos de nosotros no dejamos de sentir hambre y comemos sólo porque debemos, sin masticar, sin oler, sin detenernos, sin saborear y siempre con prisas.


Tratando de llenar un hueco que no se encuentra en el estomago.


En mi caso comía por una falta de rumbo en mi vida deje de sentir PASIÓN por cumplir mis metas.

Checa a los niños, si están jugando hay que gritarles como 10 veces por lo menos para que se vengan a comer.

Están tan entretenidos jugando que no hacen caso, comer es lo menos importante para los niños, algo secundario, jugar es su pasión y pueden pasar horas sin comer.

Crecí, salí de la universidad, me casé, me convertí en mamá y lo que seguía era buscar trabajo, lo encontré y de repente me volví aburrida.

Deje que el estrés, las responsabilidades, el trabajo, la familia, las enfermedades,las prioridades, la situación del país, las preocupaciones me absorbieran y guarde en un cajón mis metas, para después.

Olvide esa sensación infantil, deje que se esfumará, deje de apasionarme por la vida y me volví un Zombie de esos que odian los lunes y los despertadores.

Ya no leía ni corría, olvide todos mis sueños, los viajes pendientes, deje las clases de baile y dejo de emocionarme la vida por completo.

Comiendo oculte la ausencia del sentido de mi vida.

Es difícil darse cuenta pero muchos de nosotros por más que comemos no se nos quita el hambre y terminamos comiendo de más.

Un día harta de mi dolor de espalda por mi sobrepeso, regrese a correr y no pare, me sentí tan liberada de todo lo que por mucho tiempo había cargado conmigo.

De repente volví a sentir pasión por correr, por la vida, volví a leer, volví a estudiar, volví a vivir, volví a encontrar mi camino y ya no soy un Zombie más, ahora siempre le gano al sonido del despertador.

Regreso mi niña interna que puede pasar horas sin comer o dormir sólo leyendo o escribiendo, porque ahora lo que necesito para seguir viviendo: es hacer todo lo que me gusta, eso me llena más que un pastel de chocolate obscuro.

Aprendí a ver a la comida como un combustible, de ahí saco mi energía necesaria para seguir leyendo, 
estudiando, cocinando, corriendo, jugando con mi hija, viajando con mi familia, en fin haciendo todo lo que me gusta.

Antes de que te acabes todo el helado de un sólo jalón:

Analízate
Pregúntate si de verdad tienes hambre o no será que a lo mejor te sientes: aburrido, con miedo, ansioso, estresado, deprimido, enojado, cansado, triste, incluso estando felices nos premiamos con comida o bebida.

Encuentra la causa de tu "hambre"
Quizá es tu ambiente laboral, problemas con tu pareja o familia, alguna situación, un lugar incómodo o un sentimiento.

Soluciona tu problema
  • Si estás deprimido busca a un amigo que siempre te hace sentir mejor con quien puedas hablar o puede ser incluso jugar con tu mascota lo que te saque de ese bache. 
  • Si estás cansado descansa, tomate un té, métete a las cobijas o date un baño caliente que te relaje pero no te comas una torta de salchicha y huevo que te deje más cansado de lo que estabas.
  • Si estás ansioso, sal a caminar, trota, o baila, ponte a hacer cosas que te gusten.
  • Si estas aburrido ponte a leer, vete al cine a ver una película que te haga reír, o al café con ese amigo que tienes años sin ver, hay miles de cosas por hacer, sólo es cuestión de querer.

Previene los atracones con buenos hábitos
  • El ejercicio debe ser prioridad en tu rutina diaria, ya que aumenta tu energía, te pone de buenas y te ayuda a liberarte de tensión y el estrés.
  • Toma agua, aunque no lo creas confundimos la sed con el hambre y comemos y comemos sin que se nos quite, cuando sientas "hambre" tomate un vaso de agua primero.
  • Si lo anterior no funciono, checa si se te antoja una manzana o un tomate, si la respuesta fue no, quizá entonces no era hambre verdadera.
  • Duerme entre 7 y 9 horas para evitar esa hambre desmedida.
  • Meditar puede ayudarte a eliminar el estrés, yo apenas estoy aprendiendo como hacerlo, headspace es una aplicación que te ayuda a comenzar.
  • Haz más de lo que te gusta, retoma tus hobbies y sueños olvidados. Sí, ya se que hay mil y un cosas que hacer en el día, pero a esta vida vinimos a disfrutar y cumplir muchas metas, checa este video, te recuerdo que no somos inmortales.


Así que manos a la obra, comienza a hacer más por tí, encuentra la razón de tu hambre, hazlo por tu salud, por vivir bien, no es un día mas cuando amanece, es un día menos o quizá tu último y mejor lo disfrutamos ¿no?

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola Ale, hace unas semanas terminé una relación amorosa de más de ocho años, todos los días me repito que fue lo mejor porque estaba dejando de quererme a mí misma y cambiando mis sueños y metas en función de lo que él quería, y aunque algunos digan que fue una decisión egoísta, me siento bien de preocuparme por mí y comenzar el camino a amarme tal y como soy. Te agradezco mucho el compartir este artículo porque desde hace unos meses quiero animarme a salir a correr por el campo (vivo cerca de unos cafetales en San Marcos de León) pero hay un miedo interior que me impide hacerlo y gracias a tus palabras me animo a dejar atrás lo que no ayude a disfrutar cada respiro de mi vida. Infinitas gracias.

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    1. Anali, felicidades bien por ti, por tomar desiciones para ti aunque sean dificiles y duras hay veces que definitivamente debemos tomar, los miedos solo nos amarran, así que adelante y seguro nos veremos en las carreras :) saludos

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